Hay mañanas en las que el despertador suena distinto, con esa ilusión propia de los días en los que la comunidad se pone en marcha. El sábado pasado, nuestra parroquia cambió por unas horas el paisaje habitual de Conxo por las tierras monfortinas.
Más allá de los monumentos y los paisajes, lo que realmente hizo especial esta jornada fue el reencuentro y esa sensación de familia que se fortalece cuando salimos juntos al encuentro de nuestra historia y nuestras raíces.
Monforte de Lemos: Un sábado de fe, historia y fraternidad
La jornada comenzó temprano, con el murmullo de los saludos frente a la iglesia y las deliciosas pastas compartidas (cortesía de las Hermanas Clarisas) nada más subirnos al autobús.
Al llegar a Monforte, comenzamos con una visita por el casco histórico, descubriendo con Iván, el guía excepcional que nos acompañó, los secretos e historias detrás de cada muro y cada torre de esta zona de altísimo valor patrimonial.
Poco después, continuamos la jornada en el Colegio de los Escolapios. Es imposible no sentirse pequeño ante tal arquitectura. Fue fascinante poder aprender la historia de su Iglesia, su claustro y su hermosa pinacoteca, donde pudimos contemplar de magníficas obras de El Greco, expuestas en su interior, como “La aparición de la Virgen con el Niño a San Lorenzo” que mostramos a continuación, y “San Francisco de Asís y Fray León meditando sobre la muerte”.
Mesa compartida en Terra Galega
Dicen que la fe también se celebra en la mesa, y en el Restaurante Terra Galega nos sentimos como en casa. Entre platos generosos y el bullicio de las conversaciones, compartimos risas y fortalecimos los lazos que nos unen como comunidad. Fue un banquete de esos que alimentan el cuerpo y, sobre todo, el alma.
Por la tarde, dos miradas enriquecedoras
La tarde nos ofreció una elección difícil pero acertada para todos. Mientras una parte del grupo se perdía en la elegancia del Pazo de Tor, transportándose al siglo XVIII entre sus salones y jardines señoriales, la otra parte se sumergía en la cultura de nuestra tierra en el Museo del Vino.
Y es que la provincia de Ourense es el motor vinícola de Galicia, albergando cuatro de las cinco denominaciones de origen (D.O.) de vino de la región: Ribeiro, Valdeorras, Ribeira Sacra y Monterrei. Estas zonas, reconocidas por sus variedades autóctonas como Godello, Treixadura y Mencía, producen vinos blancos y tintos de alta calidad, a menudo bajo viticultura heroica. De todo ello nos hablaron durante la visita al Museo, que se completó con una cata con brindis incluido que nos supo a gloria.
Volvimos con el corazón lleno
A las ocho de la tarde, cuando el sol empezaba a caer, emprendimos el regreso. Atrás quedaba Monforte, pero en el autobús nos traíamos algo mucho mejor: el recuerdo de un día de convivencia inolvidable.
Queremos dedicarles un agradecimiento especial las compañeras de Familia Aberta, Fina y Sara, por haber organizado con tanto cariño y esfuerzo esta excursión. Al padre Tomás, por apoyar esta iniciativa tan positiva para la comunidad, a Iván Álvarez Merayo, por guiarnos con tanta pasión, a Miguel, de “Máis que románico de Escolapios”, por hacernos sentir la historia, al equipo del Pazo de Tor por su cálida acogida y al restaurante Terra Galega, por cuidarnos tan bien.
Y, por supuesto, a todos los asistentes porque vuestras ganas y motivación nos animan a seguir organizando actividades con ésta.
Puedes ver más recuerdos de la excursión en este vídeo
¡Hasta la próxima salida!
Redacción: Julia Tábora
Imágenes y vídeos: Adrián Espantoso y Jimena Sodorini
0 comentarios:
Publicar un comentario